¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?

¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?  Mateo 15:3

“Son las dos caras de la misma moneda”.  Así me decía el abogado católico, refiriéndose a la Tradición y la Biblia, al intentar convertirme al Catolicismo.  Siguió diciéndome que tanto la Tradición como la Biblia son la palabra de Dios y que ellos no dependen solamente de la Biblia sino también de lo que llaman la Tradición.  Para la Iglesia Católica, “la Tradición” se refiere a doctrinas que no están escritas en la Biblia sino que supuestamente se han transmitido verbalmente de generación en generación.  Ellos afirman que sus tradiciones son palabra de Dios.  ¿Será cierto eso?

Pues, un día el Señor Jesucristo también se enfrentó a hombres religiosos que se aferraban a sus tradiciones.  Eran los fariseos y escribas que habían añadido muchas leyes o tradiciones al Antiguo Testamento.  El Señor Jesucristo menciona un ejemplo en Mateo capítulo 15.  Los fariseos decían que el apoyo con el cual podían haber ayudado a sus padres era una ofrenda a Dios, para así justificar su intención de no dar el dinero.  Jesucristo dijo que habían quebrantado el mandamiento de Dios: “Honra a tu padre y a tu madre”.  También los acusó de haber invalidado el mandamiento de Dios y de enseñar mandamientos de hombres como si fueran doctrinas.  En otras palabras, sus tradiciones estaban en contra de la palabra de Dios. Sin embargo, ellos se dejaban guiar más por las tradiciones que por la palabra de Dios.  Ahora bien, las tradiciones pueden ser buenas, siempre y cuando concuerden con la palabra de Dios.

En la conversación con el señor católico le pregunté si él creía que la Biblia era la palabra de Dios.  Me contestó que sí.  Entonces le dije que si la Biblia es la palabra de Dios y si también la Tradición fuera palabra de Dios, la Biblia y la Tradición tendrían que concordar, sin que hubiera discrepancias entre ambas ni contradicciones.  Él no pudo contestar porque sabía bien que sus tradiciones van en contra de la Biblia, no coinciden y, de hecho, no provienen de Dios sino de los hombres.  Posteriormente su esposa, que también me escribía, me dijo que dejara de citarle la Biblia.  Estimado lector, ¿concuerdan sus creencias y tradiciones con la palabra de Dios, la Biblia?

Por ejemplo, ¿cree usted en la mediación de la virgen?  Fíjese que la Biblia dice que “hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (2 Timoteo 2:5).  ¿Cree usted en la intercesión de los santos?  La Biblia dice acerca del Señor Jesucristo: “por lo cual también puede salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (Hebreos 7:25).  ¿Cree usted que el sacerdote puede perdonarle sus pecados?  La Biblia dice: «¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?» (Lucas 5:21)  ¿Cree usted que tiene que hacer buenas obras, penitencias y mandas para ganarse la salvación?  La Biblia declara: “porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8,9).  Hay otros ejemplos, pero solo quiero preguntarle: ¿Quebranta usted el mandamiento de Dios por su tradición?  ¿Concuerdan sus creencias con la Biblia? Le animo a que lea la Biblia para saber lo que Dios dice.