La Peor Pandemia

En 1918 un cruel asesino se desató, matando sin discriminación y sin compasión a jóvenes y a ancianos, a fuertes y a débiles, a personas de toda raza, de cada región y de cada clase social. Cuando misteriosamente y sin rastro se desvaneció el homicida no sólo dejó al mundo entero aterrorizado, sino también a unos 20 – 40 millones de muertos. No, no se trata de la ficción científica, sino de una pandemia que luego se bautizó como “la gripe española”.

Con un estimado del 20% de la población de aquella época afectada de una manera u otra, la gripe española se registra como una de las pandemias más letales de la historia. Pero, ¿puede imaginarse una pandemia que afecte al 100% de la población y que sea aún más letal que la gripe española? No hablo de la influencia porcina porque todavía no se sabe el alcance de esta enfermedad. Se trata del pecado. ¿Será el pecado la peor pandemia que jamás haya existido?

La OMS (la organización mundial de la salud) indica que para que pueda aparecer una pandemia, se necesita:

1) Que aparezca un virus nuevo, que no haya circulado previamente y por lo tanto, no exista población inmune a él.

2) Que el virus sea capaz de producir casos graves de enfermedad.

3) Que el virus tenga la capacidad de transmitirse de persona a persona de forma eficaz.

 ¿Será el pecado la peor pandemia que jamás haya existido?

1) La Biblia enseña que cuando Adán pecó el pecado se introdujo en el mundo por primera vez. Romanos 5:12 dice: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre (Adán), y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”.

2)  El segundo criterio es que el virus produzca casos graves. ¿Hay algo más grave que la muerte? El pecado siempre conduce a la muerte. Vea Romanos 5:12 citado arriba. También dice Romanos 6:23: “Porque la paga del pecado es muerte”.

3) El tercer requisito se cumple porque la Biblia enfatiza que todos se ven afectados por el pecado, tantos los ricos como los pobres, tantos los adultos como los niños.  No hay nadie que quede fuera de su alcance. Romanos 3:23: “por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios”. Salmo 51:5: “He aquí en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre”.

Hoy, bien se preocupan muchos por la influenza humana(porcina). Refiriéndose a la influenza humana, dijo la doctora y directora de la OMS Margaret Chan: »Toda la humanidad está amenazada por la pandemia». »Todos los países deben activar inmediatamente sus  planes de preparación para la pandemia».  Le pregunto a usted: ¿alguna vez usted se ha preocupado por sus pecados? ¿Ha activado usted el plan de preparación para la muerte?

¿Habrá un plan, un remedio para sus pecados? La Biblia dice que sí. 1 Juan 1:7: “La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado”.  El pecador que se apropia de la sangre de Cristo por fe en Él es salvo y tiene sus pecados erradicados.  “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo”, Hechos 16:31.

Por Jasón Wahls